La principal barrera en la mayoría de los que aprenden un nuevo idioma es el miedo a hacer el ridículo. Beach and Languages ha creado un programa que logra precisamente romper esa barrera contactando durante una semana a los participantes con un grupo de angloparlantes con los que desayunan, comen, cenan, charlan individualmente o en grupo, emulan presentaciones públicas o llamadas telefónicas de trabajo y, en definitiva, conviven, se reúnen y se comunican. Una experiencia más intensa que irse al extranjero ya que está orientado a pasarse el día hablando (garantiza al menos 15 horas de conversación por día) y se basa en el “método natural de aprendizaje, es decir, reproduce el entorno en el que un niño aprende a hablar su lengua materna.
Adiós al miedo a hablar en inglés. Actividades pensadas y organizadas para que la inmersión en inglés sea total. Rodéate de nativos procedentes de todos los rincones del mundo y prepárate para practicar inglés en un entorno natural. Sí, es posible, y ¡sin salir de España!